que es la agricultura regenerativa


La agricultura regenerativa es un movimiento que surge de la permacultura con el objetivo de diseñar sistemas de producción agro-silvo-ganaderos. En esta propuesta la producción agraria, ganadera y el aprovechamiento de los recursos forestales van de la mano para obtener el máximo de producción con el menor impacto. El objetivo es regenerar, restaurar, rehabilitar, reavivar y reiniciar fincas productivas. Según Digón, “la agricultura regenerativa pretende aportar visión y metodologías a los productores que están alimentando al mundo, que son los que se dedican a ello para la venta, manejan extensiones, ganado, naves, producen en toneladas o miles de toneladas... No pretendemos sentar cátedra ni dar soluciones como recetas a la gente, pero sí hacer ver que producir sano y asequible para alimentar A TODO EL MUNDO y a la vez regenerar los suelos… es posible. No será fácil, pero es posible”.

Darren J. Doherty, uno de los padres de este modelo, es un paisajista australiano que durante muchos años ha viajado por el mundo promocionando el diseño de sistemas agro-silvo-ganaderos sostenibles. Él fue quien en 2013 acuñó el término “regrarian”, contracción en inglés de “Regenerative Agrarian”, para designar a todas aquellas personas que pretenden recuperar y regenerar los sistemas productivos ya sea en medio rural o urbano.

¿QUÉ ES LA AGRICULTURA REGENRATIVA?

Desde el punto de vista de la agricultura regenerativa, la agro-silvo-ganadería era y debe volver a ser considerada como eje clave de todo sistema alimentario, social, cultural, económico, laboral, político y medioambiental.

Para ello retoma los conocimientos y técnicas que ancestralmente se habían aplicado en la obtención de alimentos y aplica los descubrimientos más punteros a nivel técnico y científico. Bebe de muchas fuentes y utiliza técnicas que se han puesto en práctica en diferentes lugares del mundo y que han sido difundidos por especialistas que hoy en día son un referente a nivel mundial.

Según la agricultura regenerativa un sistema ecológico completo y sano incluye todos los reinos de seres vivos. Cuando se separan sus elementos (por ejemplo, eliminando los animales herbívoros del sistema o convirtiendo el suelo en una materia casi inerte), se dan desequilibrios que desembocan en patologías. La agricultura regenerativa ofrece visión, claves y procesos para volver a incorporar todos los elementos en el sistema de forma simbiótica, productiva, rentable y saludable.

LOS FUNDAMENTOS

Sus fundamentos esenciales se basan en los siguientes principios o claves:

-La base de todo sistema saludable y rentable es un suelo vivo y fértil. Para ello debemos cuidar de que haya un buen equilibrio de las 3 Ms: Minerales (los componentes de la tabla periódica en toda su variabilidad, no solo N, P y K y unos pocos más); Microbiología (la vida que procesa los minerales y los hace disponibles para las plantas y otros seres) y Materia Orgánica (el hogar y el combustible de la microbiología).

-Microbiología de suelos: los microorganismos del suelo son claves para la alimentación de las plantas. La fertilización se entiende como nutrición que debe ir dirigida a los micro y macroorganismos, a la vida del suelo. Para ello se propone o bien reincorporar los animales, bien gestionados, para regenerar la fertilidad del suelo a través de su estercolado, orín, pisoteo y pastado (sobre todo los herbívoros y particularmente el ganado vacuno) o bien, en ausencia de animales, se desarrollan diferentes métodos de obtener preparados orgánicos y minerales como biofertilizantes, abonos orgánicos fermentados, caldos minerales o extracto mineral de agua de mar, primando el uso de subproductos de la finca o de la zona, así cerrando ciclos.

-El no laboreo del suelo: Cualquier perturbación del suelo va en contra de su buen funcionamiento y por ello el cultivo ha de ser sin laboreo. Además el suelo ha de permanecer siempre cubierto para evitar la erosión y proteger a las poblaciones de microorganismos. Se fomenta el uso de cultivos perennes como pastos y frutales.

-El agua como fuente de vida y factor vital limitante para la agricultura. El diseño hidrológico de la finca es clave para permitir el uso sostenible y regenerativo de este recurso, utilizando por ejemplo el diseño en Línea Clave y el lagunaje.

-Teoría de la trofobiosis. Esta teoría fue propuesta por el agrónomo francés Francis Francis Chaboussou y según ella la resistencia de las plantas a las plagas y enfermedades está íntimamente relacionada con la composición de sus jugos, y por tanto con su nutrición. Es decir, que toda patología es síntoma de un desequilibrio nutricional (en todos los seres, no solo en las plantas). Los abonos químicos y los agrotóxicos predisponen a las plantas a ser más apetecibles para los parásitos.

-Manejo inteligente holístico del ganado. La diferencia entre sobrepastar y degradar los pastos, o bien cuidarlos y regenerarlos, está en cómo se gestiona el ganado. De hecho, el ganado bien gestionado, alimentado a pasto y no con grano, podría ser la solución al cambio climático y a un sinfín de problemas más: desde la desertificación, a la tala de bosques para cultivar grano, al uso de transgénicos, al abuso de antibióticos y agrotóxicos, a la escasez de agua, a los problemas de salud de muchas personas. Para evitar la degradación de los pastos, se aplica ana gestión regenerativa del ganado que aborde todos esos retos y además sea rentable para el productor y asequible para el consumidor; esto implica sistemas de manejo del ganado basados en el comportamiento de las manadas de herbívoros en libertad, como el Manejo Holístico o el Pastoreo Racional Voisin.

LAS TÉCNICAS DE REFERENCIA

La agricultura regenerativa utiliza diversas técnicas desarrolladas y experimentadas en diversos lugares del mundo. Muchas de ellas en grandes fincas de Australia, Estados Unidos y América Latina. Vamos a repasar las principales:

La agricultura orgánica

BebE principalmente de la experiencia de algunos maestros latinoamericanos como Jairo Restrepo. Siguen el principio de las 3M para la regeneración de los suelos: materia orgánica, minerales y microbiología. Para recuperar la fertilidad del suelo proponen diferentes formas de preparar biofertilizantes, abonos fermentados y caldos minerales. Entre ellos el bocashi, el té de compost, el lombricompost, las semillas de microorganismos nativos y el extracto de agua de mar conocido como ormus.

Recuperan un sistema de análisis cromatográfico basado en los trabajos de Rudolf Steiner para estudiar la calidad del suelo y del compost. Mediante la cromatografía se obtiene un dibujo en color del sustrato. De una manera cualitativa, permite identificar la salud de un suelo y reconocer si el suelo está bien estructurado, si los minerales presentes están disponibles para las plantas y si existe una buena integración entre las diferentes fases del suelo que lo hacen fértil.

Granjas polifacéticas (Polyface)

Como su propio nombre indica se trata de fincas o granjas con muchas caras. Es un modelo desarrollado en Estados Unidos por el agricultor Joel Salatin y su familia. En ella se desarrollan y experimentan diferentes prácticas innovadoras que han hecho de esta granja un sistema ecológico. Al ganado herbívoro se le pueden sumar las aves y los conejos, todos ellos también pastoreados sobre la pradera, en lo que él llama “la coreografía de la granja”, para lograr incrementar la fertilidad y diversidad de la pradera, produciendo diversos tipos de carne y otros productos sobre el mismo espacio.

En sus 60 hectáreas de praderas (que antes eran terreno muy pobre y pedregoso) producen terneras, cerdos, gallinas, pavos, huevos y conejos, alimentados rotacionalmente a pasto, para abastecer a 5.000 familias, 25 restaurantes y 10 tiendas locales con carne fresca de una calidad excepcional. Además, comercian productos forestales que procesan ellos mismos de sus 180 hectáreas de bosque.

Diseño en líneas clave (Keyline)

Es un sistema de diseño desarrollado en Australia por P.A. Yeomans en los años 50 que permite el aprovechamiento del agua y la regeneración de praderas. Esta técnica ha sido recuperada y difundida por Darren Doherty. Yeomans era un agricultor e ingeniero australiano que desarrolló su trabajo en zonas muy áridas. Se trata de diseñar el paisaje de manera que se reduce la velocidad del agua y se permite su infiltración rápida sin necesidad de hacer terrazas. Pare ello se trazan una serie de líneas o keylines uniendo puntos situados en la misma cota. En las keyline se cavan zanjas a una determinada distancia unas de otras. Estas zanjas reducen la velocidad del agua e impiden la erosión. Para cultivar se trabaja el suelo paralelamente a les keyline. Yeomans desarrolló un arado especial para hacerlo. El arado Yeomans distribuye el agua por todo el terreno enviándolo incluso a puntos que por la pendiente difícilmente recibirían agua. Además rompe la compactación del subsuelo sin voltear la superficie, a la vez que sirve para incorporar compost, biofertilizantes y semillas, todo en una sola pasada del tractor. Los resultados obtenidos han sido muy satisfactorios en las zonas donde se ha utilizado de forma apropiada.

Pastoreo racional Voison (PRV)

Recupera la técnica de pastoreo racional propuesta por el francés André Voisin en la primera mitad del siglo XX y recuperada y actualizada por el agrónomo brasileño Luiz Carlos Pinheiro Machado. Este sistema pretende maximizar la productividad de los prados y mejorar la fertilidad natural del suelo a partir de optimizar los procesos biológicos y las relaciones existentes entre suelo, planta y animales. Es un sistema intensivo de producción pero sin degradar los suelos. Propone utilizar sólo pastos en su Punto Óptimo de Reposo (OPR) que se produce cuando las plantas han acumulado ya las reservas necesarias en sus raíces y ofrecen la proporción de nutrientes más equilibrada para el ganado. Es el momento de máxima productividad de los pastos y las plantas tienen la capacidad de rebrotar con fuerza después del pastoreo.

Para conseguir que el ganado siempre esté consumiendo pasto en este punto la finca ha de diseñarse de manera especial con una serie de parcelas no muy grandes y caminos que conducen de una a otra ya que no siempre se encuentran en este punto parcelas contiguas. El profesor Pinheiro dirige un núcleo de investigación sobre este sistema en Brasil y se dedica a difundirlo por todo el mundo.

Manejo holístico

Promovido por Allan Savory para la gestión de praderas destinada a la alimentación de animales herbívoros como sistema para combatir problemas como la pérdida de fertilidad de los suelos o el cambio climático. Savory propone un manejo integrado de las fincas planificando cada uno de los factores que puedan incidir en ellas para conseguir restaurar zonas desérticas y convertirlas en praderas productivas para producir carne de calidad. Para ello propone estudiar el comportamiento de las manadas de herbívoros en estado natural. Imitando sus movimientos y su sistema de pastoreo se evita sobreexplotar el suelo y degradar los pastos.

Montse Escutia

EN ESPAÑA

UN MOVIMIENTO QUE CRECE CON FUERZA

Somos un país con muchas hectáreas de suelos degradados que habían sido trabajados de forma sostenible durante siglos a pesar de la baja pluviometría y de su baja fertilidad. Por ello nuestro país tiene unas características muy adecuadas para el desarrollo de este sistema de agricultura. La dehesa española es uno de los sistemas productivos que ha servido de inspiración al movimiento de la agricultura regenerativa. Este sistema tradicional es un ejemplo de integración entre paisaje y producción agrícola y ganadera. El resultado es un sistema multifuncional donde se consigue a la vez la preservación del medio ambiente en un espacio de gran biodiversidad con el rendimiento económico en zonas de suelos pobres donde difícilmente sería posible obtener un gran rendimiento agrícola. 

La agricultura regenerativa es un movimiento que crece con fuerza impulsado por la Asociación de Agricultura Regenerativa que se creó en 2012 y actualmente está presidida por Ana Digón. La asociación se formó a partir de la Red Ibérica de Agricultura Regenerativa (ARI) que se organiza en la península a través de nodos regionales y locales. Estos nodos son un punto de encuentro y de intercambio de información. La asociación sirve de apoyo manteniendo una página web (www.agriculturaregenerativa.es), organizando formación y visitas de maestros internacionales.

Destacar su red de formadores nacionales, todos ellos personas con una amplia experiencia en su campo de especialización como Francisco Pérez Saenz especializado en horticultura, manejo de un suelo vivo y microbiología de suelos, Javier García, ingeniero agrónomo especializado en Pastoreo Racional Voisin y Manejo Holístico, José Luis García de Castro veterinario y productor de pollos sobre pradera y ternera a pasto, siguiendo los métodos Polyface y Manejo Holístico y Miguel Llorente, propietario de la finca extremeña Vivencia Dehesa rehabilitada siguiendo el sistema de lagunaje y línea clave y declarada este pasado año “Area Privada de Interés Ecológico” (la primera de Extremadura) y finalista del premio European Business Awards for the Environment.





sistema de captación y filtrado para recoger agua de lluvia




Un equipo de diseñadores de la empresa Ideas sostenibles con sede en Betim, Belo Horizonte, ha desarrollado una solución que quiere ayudar a la gente a aprovechar el agua de lluvia. Un sistema con un filtro de polietileno que tiene como objetivo recoger el agua de lluvia, almacenándola en un tanque, para su posterior utilización.

A diferencia de otros equipos comercializados que sólo eliminan la suciedad del agua (generalmente tierra), el sistema llueve lluvia es el único dispositivo que hace el tratamiento del agua de lluvia para uso doméstico.

El sistema tiene 4 fases:

1º. Primer filtrado del agua, hojas y partículas de mayor tamaño.
2º. Pasa por la piedra caliza para el ajuste del pH.
3º. El agua entra en contacto con el cloro para eliminar microorganismos dañinos.
4º. Se completa el tratamiento con un sistema de filtrado más fino para limpiar cualquier impureza que todavía exista en el agua.

Después de pasar por las 4 fases, que tienen lugar dentro del equipo, el agua puede almacenarse en tanques bajo tierra o en superficie para ser utilizada en su hogar o negocio.

Imagina un techo de 100 m2 en una intensa lluvia de residuos hasta 15.000 litros de agua que podría ser almacenado, evitando las erosiones y ahorro de recursos financieros.

Esta iniciativa evitaría el desperdicio de millones de litros que probablemente se perdería por la calle o en tu propio patio, usando este agua para cualquier uso o consumo humano. En días de lluvia intensa, es posible recoger y tratar hasta 15.000 litros de agua de un techo de 100 metros cuadrados.




+ Información: lluevelluvia.com




cada comida le cuesta al planeta 10 kg. de suelo


Cada comida que consumes le cuesta al planeta 10 kilos de suelo perdido. Esta es la advertencia de Julian Cribb, autor de "Sobreviviendo el Siglo 21", a una conferencia internacional de ciencia del suelo en Queenstown, Nueva Zelanda el 15 de diciembre del 2016.

"10 kilos de suelo, 800 litros de agua, 1.3 litros de diesel, 0.3g de pesticidas y 3.5 kilos de dióxido de carbono - eso es lo que se requiere para una comida, para tan solo una persona," dice Cribb.

"Cuando lo multiplicas por 7 a 10 mil millones de personas cada una comiendo alrededor de mil comidas al año, puedes ver porqué la comida rápidamente se está convirtiendo en el reto de nuestra era."

"La mandíbula humana es por mucho el implemento más destructivo del planeta como nunca antes - pero pocas personas se dan cuenta debido a las largas cadenas industriales de alimentos que les esconden el daño," dijo.






no habrá comida para todos




Esa es la realidad. La ecuación es muy sencilla. A finales de siglo habrá que alimentar a una población de 10.000 millones de seres humanos. Para ello deberíamos pasar de los 9.000 millones de toneladas de alimentos que producimos anualmente a más de 15.000. Sin embargo, el cambio climático nos está dejando cada vez con menos terrenos cultivables.

Actualmente, el 33% de la superficie cultivada del planeta sufre un acelerado proceso de degradación como consecuencia del avance de la desertificación, la intensificación de los cultivos, la salinización de los acuíferos y la compactación y contaminación química de los suelos. Luego, o recurrimos al milagro de la multiplicación del pan y los peces, o no habrá comida para todos.

En su informe "Construyendo una visión común para la agricultura y alimentación sostenibles", la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que el 80% de los alimentos adicionales que habrá que producir para atender el aumento de población deberá provenir de las mismas tierras que estamos cultivando actualmente. Y es que en un escenario climático tan adverso como el actual el margen de incremento del área agrícola del planeta es muy estrecho. Además, el coste ecológico, social y económico de poner nuevas tierras en cultivo sería demasiado elevado.

Estamos condenados a tener que producir más con menos, y todas las esperanzas de conseguirlo pasan por repensar el actual modelo agrícola para avanzar hacia otro mucho más eficaz y sostenible.

El futuro de la agricultura pasa por la resiliencia agrícola, es decir, por la adaptabilidad a los importantes cambios que nos está empezando a deparar el calentamiento global. Ningún modelo de desarrollo agrario podrá hacer frente a esos cambios. La única salida es la adaptación, y la agricultura sostenible es la mejor respuesta adaptativa.

Debemos avanzar hacia una nueva manera de producir alimentos basada en el ahorro de agua (el 70% del consumo mundial es agrícola), el respeto al medio ambiente, la reducción en el uso de agroquímicos, la colaboración con la naturaleza, la adaptación de los cultivos al clima y el bienestar de la población rural, entre muchos otros replanteamientos. 

Lo menos parecido a un agricultor del siglo veinte va a ser un agricultor sostenible del siglo veintiuno, entre otras cosas porque los tres recursos básicos para el cultivo de la tierra (el suelo, el agua y los nutrientes) han entrado en crisis y para recuperarlos va a ser necesario dejar que sobreexplotarlos y permitir que se recuperen. Lo de arrancarle los frutos a la tierra debe pasar a la historia, de lo que se trata ahora es de cuidar de ella para obtener su recompensa.

La agricultura sostenible es el futuro del campo y de las gentes del campo, de eso no cabe ninguna duda. Pero nosotros, los consumidores, podemos contribuir de manera decidida a que sea también el presente. ¿Cómo? Pues escogiendo los productos que procedan de ella.

Cada vez son más los agricultores que deciden incorporarse a esta nueva revolución agraria y más los alimentos que se identifican en el supermercado como procedentes de agricultura sostenible. Unos alimentos que además son más sanos, más seguros y más sabrosos. Para que este modelo deje de ser tendencia y se convierta en estándar de producción debemos prestarle nuestro apoyo como consumidores.

Tal vez así logremos que la producción de alimentos pueda desligarse del agotamiento de recursos naturales, y esa es la clave para poder llegar a alimentar a una población creciente en un planeta comestible cada vez más pequeño.